La creación literaria:
Cuando escribimos vamos mucho más allá de todo lo que hemos
trabajado antes. Un buen escritor tiene en cuenta siempre al lector, ya que sus
ideas, sus pensamientos o cualquier sensación que quiera transmitir debe ser
interpretada adecuadamente. A mi en el colegio cuando me mandaban hacer una
redacción me decían sobre que tema tenía que hacerlo y no me daban ninguna
pauta para seguir, tenía que hacer volar mi imaginación, pero claro, uno no
puede pedirle a un alumno que realice una redacción sin antes motivarle con
temas específicos que pueden llegar a interesarle o tratar a cerca del mismo.
Tenemos que fomentar su creatividad, imaginación, memoria y el gusto por
escribir no basándonos únicamente en la forma escrita si no en el contexto, que
recursos han utilizado y porque han escrito sobre ese tema. También podemos
motivarles usando imágenes o fuentes escritas en las que tengan que cambiar una
historia o comenzarla a partir del desarrollo o del final.
Podemos trabajarlo de dos formas distintas en el aula, una
en trabajo grupal y otra de forma individual.
Trabajo grupal: El
profesor comienza a escribir una historia y el resto de alumnos la contínuan
cada uno de la manera que crea conveniente. También podemos hacer lo mismo pero
grabándoles y posteriormente pasarlo a mano.
Otra es el binomio fantástico, es una de las que más me
gusta y me llama la atención, porque das dos palabras (sean las que sean) y los
niños tienen que escribir a partir de esas dos. Por ejemplo (zapato y paraguas)
Me parece atractivo y gracioso como los alumnos pueden a partir de esas dos
palabras crear una historia y usar su fuente de imaginación (que puede ser muy
amplia) para realizarla. Los niños a éstas edades poseen mucha creatividad, más
de la que nos podemos imaginar, y muchas veces no les damos pié a ello porque
no somos conscientes de que puedan hacerlo o porque muchos profesores tengan en
cuenta a la hora de escribir la grafía, las faltas de ortografía o que la
historia sea poco amplia y tengan que sancionarles. Pues no debe ser así si
un niño deja una historia escrita un
tanto escueta, debemos ayudarle a continuarla y facilitándole recursos
creativos porque posteriormente la continuidad la realizará de forma espontánea
sin necesidad de que le ayudemos.
Trabajo
individual: aquí también podemos emplear el binomio fantástico, pero
existen otras formas de trabajar la creatividad literaria individualmente. Para
que un alumno sepa trabajar de forma escrita un texto tenemos que darle una
serie de pautas a seguir, esto puede hacerse en clase mediante varias preguntas
antes de la elaboración del texto o presentándoles un tema y explicarles cómo
deben escribirlo. Es decir seguir esta serie de pautas:
·
Elaborar un esquema de redacción
·
Saber redactar concentrándose en diversos
aspectos.
·
Buscar un lenguaje compartido con el lector.
·
Presentar ayudas al lector
·
Generar ideas
·
Organizar ideas
·
Redactar
·
Revisar
·
Valorar
También podemos trabajar con textos a partir de otros
recursos que les faciliten las estrategias de lectura como pueden ser :
A partir de metáforas: Esta actividad
consiste en describir algo mediante metáforas y comparaciones.
Preguntas: que
realicen un texto a partir de una serie de preguntas específicas como pueden
ser: ¿ Qué? ¿ Quién? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Porque?
Teatro para niños:
Siempre que los alumnos lo necesiten les podemos ofrecer una
serie de pautas para guiarles o ayudarles a la hora de componer su obra, pero
no suele suceder porque la imaginación de los niños como ya hemos dicho antes
suele ser desbordante. Podemos trabajar con obras dramáticas ya escritas que se
adapten a la comprensión y capacidad de los niños, pero también podemos crear
nuevas historias. Es conveniente que los niños cuenten con un narrador que les
ayudará a no perder el hilo durante la representación.
Poesía para niños
En mi experiencia la poesía siempre se parecieron a las
matemáticas, puesto que para mi profesora de literatura todo eran medidas,
tipos de rima y recursos literarios. Tenemos que tener en cuenta que el poeta
escribe para que sientas, no para que calcules. Eso mismo deberíamos
transmitirle a los pequeños. No es necesario que rime cada verso que escriban,
es más, no toda la poesía rima. Es más importante que se expresen libremente y
saquen a la luz sus sentimientos y disfruten haciéndolo.
Prosa para los niños:
Como siempre contamos con el recurso del binomio
fantástico. Pero en la prosa podemos
emplear otros métodos más interesantes, como la hipótesis absurda. Consiste en
plantear una situación imposible y fantástica y buscarle una solución mediante
la historia que escribiremos, por ejemplo: ¿qué ocurriría si te levantaras un
día y los libros hablaran?
CONCLUSIÓN:
A día de hoy, casi se está perdiendo el animar a los alumnos
a que escriban o fomentar el placer por escribir. Yo en clase trabajaría cada
uno de los puntos acercándome a cada uno de los temas que más les interesan,
tenemos que intentar que vivan y disfruten la lectura y la escritura de tal
forma que sean ellos algún día o alguna vez los que escriban sin necesidad de
ser nosotros los partícipes principales de ello. Aún recuerdo un concurso de
cuentos que hicimos en el colegio sobre aquello que hiciera inspirarnos a
nosotros mismos, fue una actividad muy divertida, tuvimos que escribir el
cuento y encuadernarlo y decorarlo como quisiéramos, el ganador salía en la
revista de final de curso. Lo que más me gustó es el sentirme una escritora
importante a esa edad aunque no ganara, sabía que alguien disfrutaría y leería
lo que había escrito con tanto ánimo y ganas de hacerlo. Pues pienso que de eso
se trata, no realizar una competición de quien escribe mejor, sino hacerles ver
que cada uno escribe de forma diferente y lo expresa como le sale naturalmente,
ampliando su campo de visión de la vida y sus conocimientos, no dejando tampoco
de lado una expresión escrita que iran desarrollando a medida que les
propongamos ésta serie de actividades si no ayudándoles a sumergirse en el
mundo de la palabra oral y escrita por medio de sus conocimientos y sus maneras
de percibir el mundo, abriéndoles la caja mágica de la mente que a medida que
descubran que pueden sacar miles de recursos para escribir tengan la necesidad
de abrirla cuando sea necesario su ejercicio. Pues esa caja, sólo se abre si se
siente de verdad que hay que abrirla, para ser un escritor conocido o quien
sabe, no tan conocido pero con un buen potencial para descubrirse a sí mismos.
Nosotros valoramos su trabajo pero ellos son los primeros que deben sentirse
agusto y saber que lo están haciendo bien.
Perfecto.
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